Especialistas en Nefrectomía laparoscópica en Lima
Especialistas en Nefrectomía laparoscópica en Lima
El objetivo de la cirugía para el cáncer de riñón es extirpar el tumor de forma cuidadosa y completa, garantizando así la función del resto del órgano.
La nefrectomía parcial es uno de los procedimientos laparoscópicos urológicos más difíciles y técnicamente exigentes, y solo se realiza en centros con amplia experiencia en laparoscopia.
En algunos casos, surgen dificultades durante la nefrectomía parcial, entre ellas:
Los principales parámetros que determinan si un paciente con un tumor renal será sometido a una Nefrectomía Parcial o Radical son el tamaño del tumor y su localización.
En general, los tumores periféricos más pequeños tienden a tratarse con nefrectomía parcial, mientras que los tumores centrales más grandes en contacto directo con los vasos renales y el sistema de drenaje se tratan con nefrectomía radical.
La eficacia oncológica de la nefrectomía laparoscópica no es diferente a la de la nefrectomía abierta o asistida por robot y depende casi exclusivamente de las características oncológicas de la enfermedad.
La nefrectomía temprana (para una enfermedad que se trata antes de que haga metástasis) garantiza la cura completa para la gran mayoría de los pacientes.
La eficacia oncológica de la nefrectomía laparoscópica no es diferente a la de la nefrectomía abierta o asistida por robot y depende casi exclusivamente de las características oncológicas de la enfermedad.
La nefrectomía temprana (para una enfermedad que se trata antes de que haga metástasis) garantiza la cura completa para la gran mayoría de los pacientes.
Hasta ahora, el acceso quirúrgico abierto durante la nefrectomía radical ha sido la norma en el tratamiento del cáncer de riñón, ofreciendo muy buenos resultados oncológicos. Sin embargo, este tipo de cirugía se realiza a través de una gran incisión en el abdomen sublateral y se asocia con una morbilidad significativa, como pérdida de sangre intraoperatoria, dolor postoperatorio, creación de una cicatriz sublateral grande y antiestética, aflojamiento de la pared abdominal alrededor de la incisión y hospitalización prolongada.
En cambio, la técnica laparoscópica permite realizar los mismos pasos quirúrgicos, pero a través de una herida quirúrgica muy pequeña (4 incisiones de 1 cm), logrando lo siguiente: